viernes, 10 de octubre de 2014

Rafael Martín Hernández, un imaginero de su tiempo

Sin duda la noticia de la semana en la "Alcalá Cofrade" es el anuncio que hizo el pasado sábado la Prohermandad de Jesús Despojado de sus Vestiduras, María Santísima de la Paz y San Juan Evangelista: Rafael Martín Hernández tallará la Sagrada Imagen de su titular Cristífero Jesús en su despojo.

Con una gran sonrisa este joven imaginero nos abre amablemente las puertas de su taller en el sevillano pueblo de Mairena de Aljarafe  para realizar esta entrevista:

Alcalá Cofrade: Cómo empiezas en el mundo de la imaginería? ¿De dónde te viene la vocación?

Rafael Martín: Pues todo comenzó cuando mi maestro Antonio Dubé, me ofreció la oportunidad de aprender en su estudio, a la edad de doce años. Mi vocación surgió aproximadamente unos cuatro años antes, cuando ya devoraba libros de temática artística y cofrade. Además, por aquel entonces ya acudía asiduamente a las iglesias sevillanas para recrearme y aprender de las obras de los grandes imagineros. 

A.C.: ¿Cual fue tu primera imagen y donde se encuentra?

R. M.: Mi primera imagen fue una dolorosa de tamaño real que realicé con catorce años para una residencia de ancianos de Medina Sidonia (Cádiz). Dicha residencia cambió de propietarios y uno de los hermanos de la congregación se la apropió indebidamente. Desde entonces, desconozco su paradero. 

A.C.: Sabemos que has trabajado con insignes imagineros como Dubé de Luque o Miñarro ¿Sigues el modelo de tus maestros?

R. M.: Bueno mi maestro fue Dubé. Miñarro fue profesor mío durante la carrera, aunque también le guardo gran admiración y afecto. En cuanto a sus estéticas, procuro no repetir sus modelos sino seguir desarrollando mi propio estilo, con el cual me siento identificado. 

A.C.: Eres un escultor joven ¿Cual es la mayor meta que quieres alcanzar profesionalmente, la cúspide para ti como imaginero?

R. M.: No tengo una meta como tal, pues hay tantos factores externos que entran en juego que prefiero que mi felicidad como profesional dependa de mis cualidades y no de las oportunidades que se me brinden. Básicamente, mis objetivos son: seguir disfrutando con mi trabajo, alcanzar mayores cotas de perfección y saber que la gente siente y entiende los conceptos que hay impresos en mi obra escultórica. 

A.C.: ¿Cuáles son las imágenes que más has disfrutado en su realización?

R. M.: Realmente con todas, pues cada obra se presenta como un reto lleno de grandes descubrimientos, cosa que me estimula enormemente. Lo que la mayor parte de la gente desconoce, es que los artistas también sufrimos mucho cuando abordamos una nueva creación. Te aseguro que no todo es goce; sin embargo, jamás me hundo cuando algo se me tuerce. Opto por descansar, estudiar las soluciones y ponerlas en práctica. Además, este trabajo tiene fases realmente tediosas, como son el lijado, la aplicación de la preparación. Finalmente, es tan grande la recompensa que supone comprobar cómo tu obra hace tan feliz a otras personas, que todos los momentos duros se borran de la mente. 

A.C.: Todos los imagineros tenéis una imagen de la que estáis especialmente orgullosos ¿Cual es la tuya y porqué?

R. M.: Todos los imagineros solemos contestar a esa pregunta de la misma forma: “la que está por venir, pues será más perfecta que la anterior”. Realmente estoy contento con todas, porque cada una responde a la forma de pensar y madurar, en cada fase de mi vida y en continua evolución. No se entendería una obra sin la anterior, pues todas responden a un proceso de aprendizaje y puesta en valor de lo aprendido. Lo que sí te puedo asegurar, es que nunca ha salido una obra mía de la que no estuviera orgulloso. Tengo mucho pudor y soy incapaz de entregar cualquier cosa; de hecho, hasta que no estoy satisfecho, no cruzan el umbral de mi puerta.

A.C.: ¿Tú imaginero preferido de todos los tiempos? ¿Por qué?

R. M.: No tengo ninguno preferido, pues admiro a la gran mayoría, cada uno en su estilo y siempre teniendo presentes sus aportaciones en el contexto social que le tocó vivir. Por ejemplo, me cautiva el naturalismo patético de Gregorio Fernández, la belleza serena pero intensa de Martínez Montañés, la potencia de Juan de Mesa, el blando modelado y el carácter pictórico de Salzillo, el realismo y la espontaneidad de Gijón y Roldán, el romanticismo decimonónico de Juan de Astorga, etc. Te aseguro que soy incapaz de destacar a ninguno, aunque sí lo haría con algunas de sus obras que realmente me conmueven y que considero perfectas. Te puedo citar algunas, como el Yacente del Pardo de Fernández, el Cristo de la Clemencia de Montañés, el de la Agonía de Juan de Mesa, el San Jerónimo de Salzillo o el Cachorro de Gijón. Sin embargo, reconozco que mi gran admiración la encabeza el Cristo anónimo de la Buena Muerte de Cádiz. Ninguno me conmueve al verlo desplomarse en la cruz con tal naturalismo como ese Cristo. 

A.C.: ¿Cómo y cuando se pusieron en contacto los miembros de la Pro-hermandad de Jesús Despojado de sus Vestiduras de Alcalá de Henares?

R. M.: Pues fue en enero, cuando Roberto Gallego, presidente en funciones de la pro-hermandad, se puso en contacto y compartió conmigo las líneas generales del proyecto por vía electrónica. Posteriormente nos pudimos conocer durante el Salón Cofrade, organizado por la Hermandad de la Salud, durante el mes de febrero del presente año.

A.C.: ¿Qué opinión te merece el proyecto de esta joven corporación Alcalaína?

R. M.: Un autentico acto de valentía y generosidad, en estos tiempos que corren, pues pretende acoger y volcarse con un barrio periférico, además de enriquecer aún más la Semana Santa de la ciudad. En este sentido, me gustaría recalcar que el esplendor de una Semana Santa no depende de la aportación aislada de una cofradía, sino que de la suma de todas, se sostiene la calidad espiritual y cultural de esta celebración. Es por ello, que me sorprendería que esta hermandad recibiera zancadillas por el hecho de intentar hacer bien las cosas y sin merecerlo. Eso no haría más que retratar a quien pone el pie y favorecer a quienes desde determinadas instancias, desean que la Semana Santa desaparezca. La unión hace la fuerza y quien no lo entienda, con esa actitud está matando poco a poco esta celebración.

A.C.: Explícanos lo que supone para ti el encargo de esta talla, esta advocación.

R. M.: Pues la oportunidad de plasmar en una imagen de Cristo, un pasaje de la Pasión con una intensidad expresiva tremenda, además de escasamente representado. 

A.C.: Explícanos lo que deseas representar en Jesús en su despojo.

R. M.: Mediante la morfología y la expresión corporal del Cristo, quiero proponer la idea de que la dignidad no se pierde ni aun cuando uno es despojado de aquello que le otorga una posición social, como es el vestido. Jesús fue un ejemplo de cómo sobrellevar la vergüenza y el escarnio con humildad y entereza y por eso este misterio de la Pasión tiene una lectura y una significación que no se pierde en la historia. Si nos retrotraemos unas décadas y aprovechando una reciente visita al campo de concentración y exterminio de Sachsenhausen, próximo a Berlín, pude revivir los testimonio de presos supervivientes del genocidio nazi, los cuales, relataban cómo eran desnudados como forma totalitaria de anular su identidad. Sin necesidad de retroceder tanto en el tiempo, en estos últimos meses hemos sido testigos de cómo los yihadistas del Estado Islámico, en ocasiones también suelen exhibir desnudos a sus presos antes de asesinarlos. Como vemos, esta forma de escarnio es inherente al ser humano y aún perdura desgraciadamente. Lo que vivió Jesús hace dos mil años, sigue sucediendo, por ello es bueno que las imágenes sigan sacudiendo las conciencias. 

A.C.: En Alcalá de Henares ya tenemos dos imágenes tuyas, la Virgen de la Misericordia y un Nacimiento de Jesús, ambas en el Convento de Santa Clara. Jesús Despojado será la tercera ¿Qué nos puedes decir de Alcalá, de su Semana Santa y de sus cofrades?

R. M.: Gracias al encargo de la Virgen de la Misericordia, he podido conocer a unas personas maravillosas, como son los miembros de la junta de los Trabajos de aquel entonces o las monjas del convento, en especial su madre superiora, Sor Pilar. Con todos guardo una estrecha amistad y un gran afecto, pues su trato siempre fue impecable. Volver a Alcalá me está dando la oportunidad de mantener viva nuestra relación. 

A.C.: ¿Te ves tallando también a María Santísima de la Paz?

R. M.: Por supuesto, aunque me imagino que ello derivará del grado de satisfacción que cause la imagen del Cristo. Si se me ofrece la oportunidad de realizar a la madre de Jesús Despojado, ésta guardará una gran sintonía con el Señor, lo que aportará una unidad estética coherente a la imaginería de la hermandad. 

A.C.: Ya han anunciado que en la próxima cuaresma se presentará un boceto a escala 1:2, ¿te podremos ver por Alcalá de Henares esos días?

R. M.: Lo intentaré y será para mí un gozo enorme compartir esos momentos con los cofrades y amigos de Alcalá. 

A.C.: ¿Además de este trabajo para la Prohermandad Complutense, en que proyectos te encuentras inmerso actualmente?

R. M.: Pues son varios, pero en estos momentos desgraciadamente no puedo facilitar dicha información, ya que las hermandades quieren llevarlo en secreto. Lo que sí te puedo adelantar, es que además de imágenes titulares que se presentarán en las próximas fechas, se encuentran también otros proyectos cristíferos, imágenes secundarias, diseños de escudos para corporaciones, modelos tridimensionales para llamadores y trofeos escultóricos para una entrega de premios. No me puedo quejar, tengo mucho trabajo y muy variado. Menos mal que ha venido todo de golpe una vez concluida la tesis doctoral, pues ésta ha sido durante los últimos años la principal ocupación de mi tiempo.

A.C.: ¿Algo que quieras decirnos antes de acabar con la entrevista?

R. M.: Únicamente reiterar mi apoyo a la pro-hermandad, por su valentía y su sentido cristiano de la caridad, tal y como hemos podido comprobar durante estos últimos días en la colecta que hicieron para Cáritas. Espero que no lo pierdan, sino que lo fortalezcan y sigan madurando responsablemente como hermandad y cofradía, de la forma en que lo están haciendo.

A.C.: Muchas gracias Rafael por concedernos esta entrevista y dedicarnos un poco de tu preciado tiempo, esperamos verte pronto por Alcalá de Henares.

R. M.: Yo también espero estar pronto por allí, y gracias a vosotros, ha sido un placer.

Más información en la web: Rafael Martín Hernández, Imaginero

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